¡Hola mi querida gente amante de los animales! Otra vez es domingo y aquí estoy, dando mucha lata. Hoy les platicaré de las emociones humanas y de cómo nuestros compañeros las utilizan en el día a día; tengo un ejemplo que me ayudará.
En alguna ocasión, me llamaron casi llorando porque requerían mi ayuda y me argumentaron que si no era posible solucionar el problema tendrían que sacrificar a su perrita, al preguntar por el problema, me dijeron, aún lo recuerdo: mi perra come niños humanos. Al escuchar esta afirmación, me preocupe muchísimo y pedí verlos ese mismo día, era un domingo. La dueña, a quien llamaremos María, gustosa aceptó llevarme a canela en ese momento, me acerqué a ella y no hubo agresión alguna. Platiqué con María y conocí un poco más a canela y, para mi sorpresa, no me percaté de nada fuera de lo normal en su conducta; caminé con ella y pedí que acercaran a mi hija al lugar. En ese momento fue cuando pude ver el cambio de conducta en Canela “come infantes” y también pude notar un detalle que muchos habrían pasado por alto: María entró en un estado de pánico. Solicité a María se retirara del lugar y volviera en una hora, en este tiempo canela se relajó y pudo caminar con varios niños a un lado sin mostrar signos de agresión casi al momento que María se retiró. En este caso, el miedo de María al contacto con niños generaba una conducta defensiva por parte de Canela, por lo que fue necesario que María aprendiera a relajarse y respirar, ella decidió entrar a clases de Yoga. La rehabilitación de Canela duró sólo 20 días, pero María tardó cerca de dos meses en relajarse al ver niños que interactuaban con Canela.
Ahora, les platicaré qué era lo que pasaba en el cerebro de Canela: cada vez que salían a caminar, desde el momento en que María tomaba la correa, Canela sentía su nerviosismo, el cual incrementaba en la medida que se acercaban niños a ellas. Canela interpretaba que los niños eran un peligro para María y para ella misma, pues María les temía. Esta emoción de María, encendió los motores de supervivencia de Canela y decidió pelear antes de que María pudiera salir lastimada, ya que en las familias se protegen unos a otros.
El manejo de nuestras emociones es vital para nuestra cotidianeidad, la inteligencia emocional es un factor clave para que jóvenes y adultos puedan desarrollarse e interactuar con más personas, para conseguir mejores oportunidades laborales y es fundamental a la hora de elegir amistades o parejas. Y ahora sabemos que también es crucial para el desarrollo de nuestros compañeros no humanos.
En fin, si no aprendemos a manejar nuestras emociones ellas repercutirán en la conducta de nuestras mascotas y si esto pasa no podemos hablar de que nuestro compañero no humano sea agresivo o peligroso simplemente reacciona de acuerdo a nuestras emociones y a la manera en que desarrollamos nuestro comportamiento en casa.
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